10 años usando Deep Cleansing Foam de la línea Pureness de Shiseido

Hace unos días os conté en Instagram que dejaba de usar el producto que lleva más años en mi ducha: el Deep Cleansing Foam de la línea Pureness de Shiseido.

Os lo cuento con cierta pena porque hace 10 años que compré mi primer bote de este jabón y ha sido el responsable de haber pasado toda mi adolescencia sin granitos apenas. Así que, como podéis imaginar, le tengo un amor infinito. Dejo de usarlo, no porque no me guste, sino porque mi piel ha cambiado y mis necesidades también.

Pronto os enseñaré su sustituto, y ya aviso que no cambio de marca.

Deep Cleansing Foam Pureness de Shiseido

Deep Cleansing Foam Pureness Shiseido
Así está mi último bote…

Este bote azul ha sido mi salvavidas para evitar los granitos y controlar la grasa del rostro durante la adolescencia, momento en el que nuestras pieles se vuelven más grasas y con más tendencia acnéica.

Cuando apareció mi primer granito en el rostro, me fui con mi madre directa a comprar algún producto para el rostro ya que tenía cierto pánico a que mi cara se convirtiera en una paella (tengo familiares directos que han tenido problemas acnéicos y yo no quería ser la siguiente). En la tienda me recomendaron este jabón combinado con una hidratante, de la que ya os hablaré, con un alto poder humectante, pero cero grasa.

Este jabón tiene una textura densa y al emulsionarlo con agua se convierte en una espuma suave que retira sin problema toda la suciedad del rostro y toda la grasa. Dejando una sensación de limpieza infinita, aunque últimamente sí que notaba cierta tirantez (motivo por el que cambio de producto). Por cierto, con una cantidad muy muy pequeña es suficiente para limpiar rostro, cuello y escote (recordad que aunque digamos limpieza facial tenemos que llegar hasta el escote).

Al principio lo usaba como un jabón normal y, aunque me gustaba, no le sacaba todo el provecho que se le podía sacar. Hasta el día que le robé a mi madre el cepillo facial de Shiseido y descubrí todo el poder del Deep Cleansing Foam Pureness.

Cepillo Facial Shiseido

Realmente no es necesario este cepillo facial para sacarle provecho al foam, pero lo hace todo más fácil. Como ya os he comentado, es imprescindible emulsionar correctamente el foam para conseguir la máxima efectividad del foam, sino es un jabón más, bueno, pero no mágico ;)

El Deep Cleansing Foam contiene unas pequeñas esferas azules purificadores que hacen una sutil (muy muy sutil) exfoliación y ayudan a que la limpieza sea más en profundidad. Pensar que sin una limpieza profunda, nuestra piel nunca estará perfecta. En cambio si realizamos bien este primer paso de la rutina facial, todos los siguientes pasos funcionarán mejor ya que nuestra piel estará más dispuesta a aceptar los productos que vengan después.

 

Deep Cleansing Foam Pureness Shiseido - Textura
Una textura untuosa con esferas purificantes

 

Deep Cleansing Foam Pureness Shiseido - emulsionado
Ligeramente emulsionado podéis ver cómo cunde… y aún tenía que emulsionarlo más ;)

 

El Deep Cleansing Foam es un producto ideal para pieles jóvenes grasas y con tendencia acnéica, además de cualquier otro tipo de piel que tenga tendencia a hacer granitos y sea grasa. Desde mi experiencia os digo que, gracias a este producto, he evitado los granitos durante toda la adolescencia y me he ahorrado tener que matizar la piel. Al regularme la producción de sebo los antiestéticos brillos han brillado por su ausencia ;)

Lo recomiendo a todo el mundo desde hace 10 años y todas las personas que me han hecho caso están igual de encantadas que yo. ¿Os animais?

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